Podría pedirle tantas cosas a Dios, sin embargo hoy solo le pido tres: Que me de sabiduría para tomar buenas decisiones, que me muestre el mejor camino y salud para disfrutarlo.
Vas creciendo y no es broma que empiezas a valorar hasta lo más sencillo. Una palabra, las carcajadas con tu gente, un abrazo de tus padres, que te pregunten cómo vas con tus cosas, un perdón, un te quiero de un hermano... Son cosas demasiado sencillas pero que te cambian la vida