que arranque con un “yo no sé todavía lo que me hiciste sentir” ya te parte al medio. imagínate todo lo que sentiste que todavía ni siquiera terminás de entender, de caer o de procesar. te hizo sentir algo que ni siquiera sabías que se podía sentir
odio cuando alguien me hace sentir mal y pienso en ser distante, pero al final vuelvo a ser amable como si nada hubiera pasado; y eso me define como estúpida
Si yo era feliz un año entero ganando un campeonato a beneficio en el barrio, no me quiero imaginar lo que sienten esos pibes que sacan el campeonato de Pinto
No hay cosa que drene más la energía que la gente que se queja, y se queja, y se queja, y se queja, y se queja, y se queja.
Quejarse de todo también puede convertirse en una forma de vivir.
La fila de las quejas siempre está llena. La de la gratitud, casi vacía.
Sabía que hablar de plata sigue siendo tabú. Pero no me imaginaba que si decís “app de gastos en pareja” mucha gente le hierve la sangre, se indigna y se desespera.