Todavía estoy sanando, no solo del amor, también de los errores que cometí, de las veces que me fallé, de lo que no salió como esperaba. Estoy sanando de mí, por mí y para mí.
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar.