Después del Monumental. El Bernabéu siempre fue mi estadio favorito. Soñaba con conocerlo. Nunca pensé que sería tan pronto y siendo campeón de América. Inolvidable!😍🐔❤️🏆🎉👏🏼
@cmagistratura una página negra para los consejeros q garantizaron la impunidad del #juezacosadorPapa! pisotearon el protocolo q votaron, el convenio 190 de OIT y la Constitución Nacional !Habrá q investigar cuál es el favor q están pagando $iley y compañía ! Gratis no fue! Las víctimas y todos los judiciales no lo vamos a olvidar! Agradecemos a consejeros y consejeras q en acto de justicia impulsaron la sanción , fueron 12 ,fueron mayoría ,pero no alcanzó l
El River del 2015 que fue a revertir la serie a Belo Horizonte venía agrandado por eliminar a Boca y de salir campeón internacional, con futbolistas extraordinarios y quizás con la mejor línea defensiva en conjunto de nuestra historia.
El River del 2018 que fue a revertir la serie a Porto Alegre estaba convencido de su filosofía y no se dejaba tocar el culo por nadie. Reaccionó todo ese año al instante en cada momento de adversidad. Era mentalmente indestructible.
El River del 2020 que casi revierte un 0-3 en Brasil tenía a un Gallardo plenamente lúcido para leer escenarios y convencer tanto al plantel como a la gente que de verdad se podía dar vuelta, y una columna vertebral de mucha calidad que mantenía latente el hambre de gloria a pesar de las adversidades que nos dejó el comienzo de la pandemia, y que compitió hasta el final.
El River del 2025 que irá a San Pablo hace unas semanas fue calificado con 5 puntos por su propio DT hasta incluso con tono generoso, y en el corazón del hincha no hay realmente nada por lo que aferrarse más que a un milagro contra un súper equipo, que puede darse porque es fútbol pero nada mas que eso. Realmente hoy sentir confianza sincera con fundamentos razonables es mentirnos a nosotros mismos, pero allá iremos con la frente en alto a buscar nuestra suerte.