Asegúrate de elegir a alguien que piense que todo contigo es importante; tu cumpleaños, tu comida favorita, tus flores favoritas, tu color favorito. Que tú, en general, seas importante.
Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Se creen un partidazo porque madrugan para ir a trabajar y pueden comprar cosas materiales. Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, no ofrecen paz y se niegan a sanar sus traumas.
Cuando elijas un compañero de vida, piensa más allá del romance. Piensa en las conversaciones del desayuno, los momentos tranquilos después de un largo día, la forma en que manejan el estrés, el dinero, los errores y el crecimiento. Mira más allá de la química, mira el carácter.
En la Argentina nos hacen a los 5 años formar una fila con 0 grados a las 7 de la mañana para rendirle homenaje a nuestra bandera todos los días.
Mirá si no vamos a salir a defender a nuestro país.
Me enamore de una persona que jamás me va a escribir cartas, que no va a luchar por mi, que no me va a dedicar canciones, que no me dará los buenos días, ni estará en los momentos difíciles, me enamore de alguien que nunca me quiso en su vida y que sin querer apareció en la mía.
Voy a tirar un facto y me voy: MADURAR es entender que tu pareja debe ser tu prioridad. Tu pareja es tu futuro. Los amigos se irán y harán su vida, tus hermanos formarán su propia familia, tus padres algún día ya no estarán, y al final solo quedará tu pareja.