Yo nunca he sido tibia. Si tiro la piedra, no escondo la mano, si digo algo, lo sostengo. Si alguien no me agrada y hablo mal de esa persona, seguro se lo merece. Si se meten con las personas que quiero, las defiendo, y si fui tibia con alguien, seguramente también lo merecía.
mi glow up no fue un cambio de look, fue una declaración de intenciones: sé quién soy, sé lo que quiero, y estoy en paz con soltar a quienes ya no caminan a mi lado.