cuenta la leyenda de un tipo que era tan pero tan querido que el día que partió el sol tuvo que descansar una semana entera para recomponerse y volver a brillar. te extraño
Claro que se nos iba a ir un viernes este viejo rockero empedernido. Hoy hay fiesta ricotera en el cielo, en la tierra y en el infierno.
Salud, míster.