Pues sí, fue machista, violento, incómodo, cutre, vergonzoso y muy lamentable. Qué fácil hacer eso desde el poder.
Menos borrar y más disculpas. Todos nos equivocamos y reconocerlo seria más sabio.
FIN.
Encima son súper discretos, ni siquiera te enteras cuando se suben, y los muy c*brones esperan a que se cierren las puertas y la guagua esté en marcha para pedirte el p*ñetero ticket. No hay escapatoria ninguna
Los revisores de las guaguas aquí en polonia son una cosa muy curiosa.
Imagina que estás sentado tan tranquilo, y de repente te aparece un yonki de los más zarrapastroso que hay, con su riñonera y todo. Entonces te saca el aparatito y te dice: “el billete por favor”