Hay tres sombras que marcaron mi vida para siempre: la muerte, un trauma y la decepción. No elegí conocerlas, pero fueron ellas quienes escribieron los capítulos más duros de mi historia.
La muerte me arrebató, el trauma me rompió y la decepción me abrió los ojos. Desde entonces, entendí que algunas cicatrices no se ven, pero cambian para siempre la forma en que uno aprende a vivir 🥺