isa se asomó por un lado viendo hacia dónde apuntó, duda un poco si aceptar o no. “sí vos invitas y pagas, aceptaré. ” y sin darle chance a responder fue la primera en tomar camino hacia el auto.
por supuesto, total tiene unas orejas muy largas para oírlo mientras está ocupada allí abajo. pero su curiosidad es enorme, ¿qué hizo con el que quizo robarlo? ¿solo fueron dos dedos?
Le va a contar como un estúpido le quiso robar la mercancía y terminó rompiendole dos dedos de cada mano para que aprenda a no robarle a quienes le tienden la mano.
¿Le sirve?
ᅠᅠ⸺Nada interesante. ⸺y vaya que si lo era. Perdió una pequeña bolsita donde tenía su hierba ya molida, ideal para hacerse un porro en situaciones apuradas.
muchísimos pensamientos en poco segundos, no puede coordinar las neuronas con la lengua; sin duda obedeció a la seña, ya cerca del monstruo o sea lo que sea él su único gesto fue una sonrisa de oreja a oreja. “¿para qué necesitás dos brazos taaan enormes?” fingió, su tono &.
(...)
¿Se ven tan...?
Está ahora mismo cruzando los superiores mientras su izquierdo inferior se pone en jarra en su cintura y el otro le hace señas con el dedo para que vaya.
casito se echó a reír, encontrar un hombre tan penoso era como una aguja en un pajar; la morena asintió entusiasta, provocando un movimiento en la bolita blanca como si llamara al más alto. isabela estaba ansiosa de verlo acariciarla ¿estará tan rojo como hace un rato? “hacele!”
el brinco que da es por el doble sentido del comentario, tragando saliva al oír la propuesta, echando sutilmente atrás el cuello para echar un vistazo a esa pomposa esfera de algodón de la que hablan; ¿por qué se siente como si fuera algo íntimo?
— uhm, ¿puedo...? (😳👉👈)