La mejor decisión que he tomado fue elegir hacer silencio y hacerme a un lado. No tengo nada que probar. No estoy aquí para convencer a nadie de que soy buena persona. No voy a arreglar lo que no rompí, y no voy a luchar para que nadie reconozca mi valor.
A veces hay que dejar que los demás interpreten tus palabras como quieran y seguir con tu vida, sin desgastarte intentando explicar aquello que decidieron entender a su manera.
La mejor experiencia al leer es encontrarte con una frase tan poderosa que tengas que cerrar el libro, quedarte en silencio y mirar al vacío durante un minuto para procesarla.
La diferencia entre hacerme enojar y decepcionarme es enorme: el enojo se me pasa, pero la decepción cambia la forma en que te veo. Puedes cruzar una línea que quizá perdone, pero difícilmente vuelva a confíar igual.
No tengo prisa por borrarte como si nada hubiera pasado. Quiero vivir mi proceso, entenderlo y despedirme de lo bonito que algún día fuimos.
No porque lo merezcas, sino porque lo que sentí fue real. No quiero fingir que nunca existió; solo quiero aprender a recordarlo sin querer volver.
a girl on tiktok said “healing is so hard because it is a constant battle between your inner child who is scared and just wants safety.... your inner teenager who is angry and just wants justice.... and your current self-who is tired and just wants peace." and it hits me hard.