Los logros de Las Leonas tienen un triple de valor cuando te acordás de las condiciones en las que hacen todo esto. El hockey argentino no tiene una liga profesional femenina y muchas de estas jugadoras tienen que combinar entrenamientos, partidos y viajes con sus estudios y trabajos. Incluso varias tienen que irse al exterior para encontrar mejores condiciones y poder desarrollarse.
Y AUN ASÍ VAN Y LE GANAN A LAS MEJORES DEL MUNDO.
El crecimiento del hockey argentino también fue a pulmón, figuras como Luciana Aymar fueron fundamentales para que el deporte creciera y para que empezáramos a tener mejores condiciones e infraestructura.
Ahora imaginate lo que podría pasar si algún día se decidieran a poner realmente plata y recursos: mejores canchas, centros de alto rendimiento, preparación física, nutrición, kinesiología, psicología deportiva, una liga profesional y condiciones que permitan que las jugadoras puedan dedicarse al hockey sin tener que elegir entre entrenar, estudiar o trabajar.
Si con recursos limitados Argentina lleva décadas estando entre las mejores del mundo, imaginate lo que podrían hacer estas pibas si les damos las herramientas que merecen.
🏆🇦🇷 LAS LEONAS SON CAMPEONAS DEL MUNDO POR TERCERA VEZ EN LA HISTORIA.
¡¡LE GANARON A PAÍSES BAJOS EN LOS SHOOT-OUTS!!
¡¡ARGENTINA VUELVE A LA CIMA DEL HOCKEY DESPUÉS DE 16 AÑOS!!
¡¡LAS LEONAS 🇦🇷 SON FINALISTAS DEL MUNDO POR SÉPTIMA VEZ EN SU HISTORIA!!
EL SÁBADO A LAS 11:00 CONTRA PAÍSES BAJOS EN AMSTELVEEN.
¡¡VAMOS ARGENTINA, CARAJO!!
20 años y se puso el equipo al hombro, nada más que decir de Santiago Beltrán.
Se tomaron el tiempo de decir que era un mal arquero y nos salvó siempre.
El único que representa la camiseta, gracias Santiago.
No alcanzan las palabras para agradecerte, Santiago Beltrán. La representación del hincha de River, dejaste todo para salvar un técnico mediocre. Gracias, gracias y mil gracias.
Da un poco de miedo ver qué tan rápido se puede deshumanizar a todo un país. Y lo peor es cómo construyen el relato siempre de la misma manera: el europeo puede cargar, provocar, hacer chicanas y vivir el fútbol con intensidad, pero cuando lo hace un latinoamericano, de golpe se convierte en un salvaje, un soberbio, un sucio o un incivilizado y no es casualidad, es el mismo estereotipo de siempre, solo que reciclado para las redes sociales.
En cuestión de días pasamos de discutir de fútbol a ver miles de personas justificando insultos xenófobos e, incluso, comentarios deseando que maten argentinos, como si eso fuera una reacción normal o graciosa. Si bien este tuit específicamente no pide lo anterior, es parte de los posteos que construyen la narrativa, y cómo no, viene de otro latinoamericano.
Porque eso es lo más decepcionante, ver a otros latinoamericanos subiéndose a esa ola creyendo que esta vez el blanco es Argentina. ¿En serio piensan que los que consumen o difunden ese discurso hacen una diferencia tan grande entre un argentino, un uruguayo, un mexicano o un colombiano? Hoy genera likes pegarle a Argentina. Mañana será otro. Es más, ni siquiera deben saber que existen tantos países de habla hispana. El mecanismo es exactamente el mismo.
Y sí, los argentinos podemos ser insoportables para festejar. Podemos ser soberbios, cargosos y romper los huevos. Pero una cosa es criticar una actitud y otra muy distinta es instalar una narrativa donde todo un pueblo merece ser tratado como inferior. Ahí deja de ser una cargada y pasa a ser xenofobia.
Lo irónico es que Argentina, con todos sus defectos, también es un país que históricamente recibió millones de inmigrantes y donde muchísima gente de otros países cuenta que fue recibida como una más. Eso no significa que no exista discriminación, pero demuestra que una sociedad es mucho más compleja que el personaje que hoy quieren vender en internet.
Lo preocupante no es solo una publicidad o un meme. Es la velocidad con la que una campaña logra convencer a miles de personas de que deshumanizar a un pueblo entero está bien. Porque cuando empezás a justificar el odio hacia millones de personas por su nacionalidad, el problema ya no es el fútbol. Y si hoy te parece gracioso porque el objetivo son los argentinos, no te sorprendas cuando mañana el blanco sea cualquier otro país latinoamericano