Vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesto sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.
Febrero se despide corto en el calendario e intenso en el pecho. Se lleva promesas, noches largas y alguno que otro golpe de realidad… pero también deja cicatrices que ya no duelen tanto y una versión mía un poquito más valiente. Qué mes tan breve y tan brutal al mismo tiempo.