Las voces que escuchó ayer Milei no eran alucinaciones auditivas sino el retorno de lo real del murmullo de los trabajadores de la TV que están en conflicto gremial. Esto es lo que Milei no tolera, lo que lo descompensa, lo que no puede incluir en su realidad.
Que el inconsciente tenga un estatuto ontológico débil, y que su estatuto sea ético, significa para mí que no es algo que ya-está-ahí en el mundo sino que es supuesto y efecto de una práctica. La ontología freudiana no es nada sin su terapéutica.
Si algo mostró el mundial es que la felicidad más intensa, más plena y más duradera es la colectiva. Los logros individuales son lindos, pero tienen ese gustito de "los que fracasan al triunfar". Genial que a uno y a cercanos les vaya bien pero no hay nada como la alegría popular
Miren lo que dijo Freud cuando alguien le preguntó sobre su teoría del parricidio primitivo en Tótem y Tabú:
"No lo tome tan en serio, eso es algo que soñé en una tarde lluviosa de domingo".
Hay que tomarse menos en serio las teorías y más en serio los sueños.
¿Pero qué es la locura sino la invasión y el asalto a un sujeto de las voces del odio, de la intolerancia, del fascismo, del racismo, etc. que se vuelven contra él mismo y contra otros? La pregunta no es quién las escucha sino de dónde vienen esas voces.
Hoy, como tantas otras voces, escucharemos que la responsabilidad por todo lo que pasó es de un loco suelto, de alguien que tiene el psiquismo afectado, que dice y hace “cosas insensatas” como dijo Infobae.
Una nena le dice a su maestra:
“yo, que tengo tres años, ya dejé el chupete. Aunque mi mamá me deja darle dos chupaditas antes de entrar al jardín”.
Esto es lo que yo llamaría una política de reducción de daños.
No se dieron cuenta de que la importancia de un concepto no se mide solo por su aptitud referencial sino por la capacidad para plantear, explicar y modificar problemas inéditos. El concepto no es únicamente referencia, sino también coherencia interna, problema, cuerpo e historia.
Mucha gente que critica al psicoanálisis porque “no sirve para la práctica”, está convencida de que los conceptos tienen que referir a una cosa. Se preguntan qué es el fantasma o la pulsión y esperan que uno les señale con el dedo.
Algunos antropólogos ingleses tienen como principio de método la siguiente frase: "To learn how to transform resources into topics", es decir, "aprender a transformar lo que sirve de explicación en lo que debe explicarse". Pienso que así debe leer un psicoanalista.