Se que fuí uno de los que en su momento, pedía que Russo descanse y criticaba a Riquelme por exponerlo.
Hoy me arrepiento y me disculpo, porque entendí que no funcionaba así. Que realmente había un último deseo, un sueño de por medio y en conjunto lo estaban cumpliendo.
Nunca fui tan feliz como aquella noche. Mi mayor alegría como hincha de Boca desde que tengo consciencia y única vez que lloré de la emoción por alegría. Los hinchas que no vieron a Boca campeón de la Libertadores van a entender ese sentimiento del que hablo.