🎙 Jorge Valdano: "En México, durante el Mundial del 86, Maradona me ganó una apuesta. Después de los entrenamientos solíamos quedarnos sentados en el suelo a hablar un poco para pasar el tiempo, tiempo que durante las concentraciones no pasa nunca."
Las charlas no tenían nada de extraordinario. Lo único que rompía la monotonía era la presencia de los periodistas que nos esperaban (sobre todo a él). En esas, Diego dijo con desgana:
– Míralos.
– Son todos tuyo- Le contesté por decir algo.
– A ninguno le gusta el fútbol -Siguió.
Para alentar la conversación, elegí el otro lado del ring:
– Mentira, podemos discutir si saben o no, pero gustar le gusta a todos.
– ¿Qué nos jugamos a que no?
– ¿Y cómo hacemos para saberlo? Pregunté también.
"Imaginó un método que me llamó la atención por su originalidad y creí aceptable como prueba casi científica. Se trataba de hacer caer un balón en medio del enjambre periodístico. Si lo devolvían con el pie, ganaba yo; si lo devolvían con la mano, ganaba él. Acepté la apuesta."
"Diego se levantó despacio, agarró un balón y con esa precisión exagerada que tiene y que no sé porqué pero siempre me provocó risa, la depositó en el medio del grupo en cuestión. Hubo un alboroto como del hormiguero pateado, un forcejeo del que sacó ventaja el más decidido y después de dar tres o cuatro pasos rapiditos para dejar en claro quién había ganado el pleito, un hombre nos devolvió el balón con las dos manos, haciendo una especie de saque de banda."
"Me defendí como pude:
– Pobre tipo, le dio vergüenza alcanzarla con el pie por ser vos Maradona.
Pero Diego también tenía respuesta para eso:
– Si yo estoy en una fiesta en casa del Presidente de la Nación con un smoking y me llega una pelota embarrada, la paro con el pecho y la devuelvo como dios manda.
Y dios manda devolverla con el pie supongo. Lo siento periodistas, pero nunca más apuesto por ustedes".
El director de Planificación de Infraestructura y Equipamiento Escolar del CGE, Bruno Frizzo, salió al cruce de las críticas del diputado provincial Enrique Cresto respecto al estado edilicio de las escuelas de #Concordia tras el temporal de julio.
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@BrunoFrizzo Bruno, alquile un campo compre ganado y después venda su producto al precio más barato pagando retenciones , ganancias, empleados etc. A ver cómo le vá.
Se llama pluralidad. Y si, soy radical, afiliado y militante. Ud es bastante maleducado como para comprender la profundidad de lo que se ha planteado aqui. Saludos
Bruno, usted es militante de Lousteau, el promotor del Socialismo del siglo XXI en la Argentina, por lo que cualquier opinión contraria suya a mi forma de pensar es un halago para mí.
Lo que no entiendo es para qué me sigue.
COMO CFK CREEN QUE LA SOJA ES UN YUYO… 🌱
Y ODIAN AL CAMPO🧑🏽🌾
Decir que el agro “levanta cómodamente cosas del suelo” es una mezcla de ignorancia económica, resentimiento urbano y desconocimiento absoluto.
1- Producir soja, maíz o trigo en Argentina no es “sentarse arriba de un silo”. Es una inversión de altísimo riesgo.
2- Hablas de “nulo valor agregado” como si exportar commodities fuera una anomalía primitiva.
Esa idea conservadora y rancia muere definitivamente con solo ver el PBI per capita y el nivel de vida de Australia, Canadá, Nueva Zelanda o Noruega. Todos países ricos exportadores de commodities.
3- El agro argentino es probablemente el sector más tecnificado y productivo del país:
Mientras tanto, gran parte de la dirigencia política sigue pensando como en 1970.
4- Sin el campo, Argentina se queda sin dólares.
Más del 70% de las exportaciones del país son de las cadenas agroindustriales.
5- El problema de Argentina no es vender recursos naturales.
El problema es haber tenido durante décadas una dirigencia incapaz de convertir esa riqueza en desarrollo, y tener a pelotudos que piensan como vos y se dedican a insultar al único sector que produce y compite a nivel global, mantiene al resto y además permite a los tilingos dedicarse a hacer milanesas sin saber que el bife no crece en una góndola de Palermo.
@PedroLambertini@BrunoFrizzo@BumperCrop1 Peter...cuando vas a morder el cuello de tu oponente, asegúrate de ser letal o ni lo intentes. Va a haber vuelto...y es tan justo como inevitable.
Hay algo interesante en la relación entre los países y sus alimentos emblemáticos.
Francia produce algunos de los quesos más deseados del mundo. Podrían exportar muchísimo más. Sin embargo, gran parte —70/80%— se consume puertas adentro. No es casualidad: hay una cultura alimentaria profundamente arraigada, políticas de protección de origen, subsidios agrícolas y, sobre todo, una sociedad que todavía puede pagar aquello que produce. El francés promedio no siente que un buen queso sea un lujo obsceno o una extravagancia aspiracional: forma parte de su vida cotidiana y de su identidad cultural.
Acá pasa algo dolorosamente distinto con la carne.
Argentina produce carne de excelente calidad, históricamente asociada incluso a cierta idea de abundancia nacional. Sin embargo, para una enorme parte de la población, comer un buen corte se volvió algo excepcional, casi culposo. Y eso produce un cambio psicológico profundo: la gente empieza a convencerse de que no merece aquello que su propio país produce.
Entonces aparecen discursos que romantizan la privación. Que te explican que desear un bife, un salmón ahumado o un queso importado es frivolidad, exceso o falta de conciencia social. Como si el problema fuera el deseo y no la pérdida de poder adquisitivo.
Ese pensamiento, aunque a menudo bien recibido, entraña un peligro: cuando una sociedad naturaliza que sus bienes identitarios ya no son para ella misma, empieza lentamente a resignar también parte de su autoestima cultural.
El problema no es que exportemos carne. El problema es que el argentino promedio empiece a sentir que la carne dejó de pertenecerle.
"Debido a que la velocidad de la luz es mucho mayor a la del sonido, ciertas personas nos parecen brillantes, un rato antes de escuchar las pelotudeces que dicen."
-Roberto Fontanarrosa-
DE OFICINAS PÚBLICAS A PARQUE TECNOLÓGICO DE VANGUARDIA
Después de más de 15 años de promesas, y en menos de un año del anuncio del proyecto, hoy inauguramos MiradorTEC, un parque tecnológico dinámico de vanguardia único en el país que impulsa la economía del conocimiento, la creatividad y la colaboración, con capacidad para que cientos de talentos entrerrianos y de otras provincias puedan crecer, desarrollarse y generar soluciones que transformen el futuro. Cuando asumimos, ese espacio se iba a usar para oficinas públicas, y nosotros lo convertimos en un espacio propicio para generar empleo en el sector privado. Los entrerrianos podemos, queremos, y vamos a estar en el mapa del futuro.
Hace dos años les prometimos a los entrerrianos que no íbamos a volver al pasado. Que íbamos a hacer todo lo que estuviera a nuestro alcance para que nunca más nos gobernara el populismo, la demagogia ni la corrupción. Y lo estamos cumpliendo, haciendo reformas estructurales que no sólo ordenaron y transparentaron la gestión, sino que marcaron un rumbo claro: el fin de los privilegios para la política y las soluciones concretas para la gente.
Es por eso que hoy decidimos ir juntos aquellos que apostamos por un futuro mejor para nuestro país y para nuestra querida provincia. Los que defendemos al campo y al sector productivo. Los que queremos seguir haciendo de Entre Ríos un lugar de oportunidades, desarrollo y trabajo.
Quiero contarles que firmamos el acuerdo del frente electoral entre el PRO, la UCR, el MSE, el Partido FE, el Partido Libertario y La Libertad Avanza. Nos une la convicción de que Entre Ríos y Argentina necesitan un cambio profundo y sostenible, para que el kirchnerismo no vuelva a apropiarse de nuestro futuro, y podamos poner a nuestra provincia definitivamente de pie.
@JMilei@KarinaMileiOk
IMPUESTOS PROVINCIALES QUE BAJAMOS Y ELIMINAMOS
Hace unos días destaqué la decisión del Presidente de bajar las retenciones al campo. Algunos desinformados salieron a decir que en Entre Ríos no habíamos bajado impuestos. FALSO. Incluso un usuario le preguntó a @grok, que respondió bien pero se quedó corto.
En apenas un año y medio, con ingresos similares a los de la pandemia y muchísimas más responsabilidades, bajamos todos los impuestos en términos reales frente a la inflación.
Además:
– Eliminamos más de 100 tasas (la mitad de las que había) para desburocratizar y llevar alivio a los contribuyentes. Tasas absurdas que eran un choreo para los entrerrianos.
– Redujimos y eliminamos alícuotas de Ingresos Brutos y Sellos para sectores clave de la economía, que van a seguir bajando.
– Y destinamos el 100% del Impuesto Inmobiliario Rural al mantenimiento de caminos productivos. Una decisión histórica.
En Entre Ríos, por primera vez, el ajuste no recae sobre el sector privado y productivo, sino sobre la política.
Ese es el cambio de fondo que estamos haciendo en Entre Ríos. Y no nos van parar.