Conmigo no intentes justificar tu maldad contándome todo lo que te ha pasado. Yo también pasé por cosas horrorosas y fue mi decisión que esas cosas no me convirtieran en una persona horrible.
Te toqué el alma y te volví loco desde la primera vez que nos vimos, te enseñé la felicidad y tranquilidad en tu mundo de locos, por eso siempre seré diferente.