Mi vecino lleva 6 años ahorrando para la entrada de un piso.
500 euros al mes. Todos los meses. Sin fallar un solo mes.
Nada de vacaciones. El mismo coche con 300.000 km. Nada de excesos los fines de semana.
El mes pasado llegó a los 36.000 euros.
Me llamó super contento. Empezó a mirar pisos.
Dos días después hizo números con la inmobiliaria. Piso medio decente en su zona: 360.000 euros.
Con impuestos, notaría, entrada del 20% todavia le faltaban más de 35.000 euros.
Después de 6 años haciendo lo que se supone que hay que hacer.
Me preguntó qué había hecho mal.
Nada. Tiene 34 años. Sin hijos. Trabajo estable. No tiene deudas.
Y aun así no le llega.
El sistema mueve la meta mientras tú sigues corriendo.
Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No de lo que le das, ni de tus logros. Solo de ti, de tus pensamientos, de tu energía y de tu existencia.