No os lo vais a creer, pero todos esos influencers que dijeron “sabéis que yo no me meto en política, pero no puedo quedarme callado con lo que está pasando” solo pudieron no quedarse callados para soltar mierda racista y no han dicho absolutamente nada sobre la vivienda 😱😱😱
Los argentinos como el boludo de Rosemblat me hacen acordar al tipo que va al médico y le dice al doctor “me duele todo el cuerpo! Me toco la cabeza y me duele, me toco la rodilla y me duele, me toco la panza y me duele”. Y el doctor le dice: a ud. no le duele todo el cuerpo, lo que tiene es el dedo roto”.
El dedo roto son los argentinos como Rosemblat, que se creen excepcionales en el mundo y que nadie los entiende. El problema es el mundo, no son ellos. El problema son los que disfrutan de que pierden, no ellos burlándose de todos, todo el tiempo. Son los bullyneros que van a alcahuetearle a la directora cuando les toca la vuelta, porque además de creer que son guapos son llorones. Los que dicen que hay una campaña anti Argentina, cuando no se dan cuenta que los que la impulsan son ustedes mismos.
Se cosecha lo que se siembra, y los argentinos como Rosemblat se han encargado de sembrar mierda. Háganse cargo y dejen de llorar, que no les cree nadie.
La regla no escrita desde hoy hasta el primero de enero es que no se rompe las bolas, no apuramos a nadie y no exigimos nada. Ya está, no vas a hacer que suceda en una semana lo que no pasó en casi todo el año, nos calmamos un montón.
En época de reuniones familiares, cuando le pidan a un adolescente que deje el celular, súmenlo a las conversaciones, que participe y sea escuchado. Al pibe no le importa escuchar de bebés, de colegios, de política, pero seguro hay temas y sorprenden con su manera de pensar.
si el presidente chino dijera que se involucra en las elecciones de otros países, que su intervención logró revertir tendencias de opinión y que su apoyo fue decisivo para que se produjera determinado resultado, se consideraría una injerencia extranjera indebida.
¯\_(ツ)_/¯
"Primero chupáis la sangre a los proletarios y luego practicáis con ellos autocomplaciente filantropía, presentándoos ante el mundo como benefactores de la humanidad cuando dais a las víctimas una centésima parte de lo que les pertenece."
F. Engels, 1845