La extensión del yo, en pocas palabras la versión de nosotros mismos. Si nuestra voluntad es demasiado fuerte o imponente aquellos que poseen una voluntad débil, no pueden estar de pie frente a nuestra presencia.
Yo no resignifico canciones, lugares, momentos, regalos ni emociones. Todo lo que di en su momento lo di con todo el amor y emoción del mundo. Todo eso fue una parte de mí que le entregó a las demás personas. Eso ya no me pertenece, y nunca le quitaría su significado.
Vi tu asiento en la barra cuando aparte la mirada
Vi que volteaste pero ya no era tu rostro
Dijiste: “Necesito estar a solas ahora, me estoy tomando un descanso”
¿Cómo es que cuando volví, te habías ido?
Lo peor que puede pensar alguien de mi es que nunca voy a cambiar lo que hago por ellos. Puedo amarte toda la vida sin problema, pero ya no voy a querer que formes parte de mi vida en ningún aspecto y dejarás de existir de nuevo para mí. Los recuerdos son suficientes para mí.