This stray cat & dog never separate. Until a kind man adopted them both, they cuddled as if they knew all they had was one another. Nobody can buy love, but everyone can find it in the streets.
When the President starts posting insane shit like this, stop treating him like a President and start treating him like a mental patient who needs help.
25th Amendment NOW.
Thats not a sad old auntie that lived through famine eating dogs, thats a spoiled rotten 🇨🇳 CHILD tossing puppies to death at a playground in #China 🇨🇳 as her feeders watch approvingly
Ya que todavía no hay registro de maltratadores,lo hacemos nosotros mismos! Seguimos esperando justicia para ti Álvaro Alonso! Está libre,debería estar en la cárcel por el asesinato de su perrito! RT @PDI_CHILE@colmedchile
A la cárcel ahora tú Álvaro Alonso,hasta que no haya justicia y pagues como corresponde no te dejaremos en paz! RT @PDI_CHILE@colmedchile asesinaste a tu perro y estás libre! Justicia!🥹🥹🥹
Otra maldita! Asesina de Maylo!!!! Libreeeeeee! Esa es la justicia en chile 🇨🇱 para los perritos! 🐶 una brutal vergüenza nuestra justicia y poder judicial,nuestras leyes y todo!RT
This is what Egypt’s tourism industry doesn’t want you to see. Just behind a wall, Horses are chained and violently whipped ~ all for cruel animal ‘rides’ 😢
The only way to put an end to this suffering is for all travelers to stop riding animals!
#DontBuyATicket!
🎦 Credit: @PETAAsia.
Turkish dog took one last look of love at people in #Turkey 🇹🇷, & jumped to his death. When collection vehicle reaches the "Shelter", dogs are buried alive, injected with chemicals, or killed by poison. He KNOWS. #TürkiyedeKatliamVar#BarınakGerçekleri
All around the world, donkeys are still being abused to carry tourists under the blazing sun. These sensitive animals often live in horrible conditions:
❌ No water
❌ No breaks
❌ Loads that are far too heavy
Never support this kind of animal cruelty! ⚠️💔
#Viral 🤔| Circula un video, en donde un adolescente tiró a propósito su bebida en el piso del centro comercial frente al personal de limpieza, por lo que los guardias fueron por el joven para que limpiara el piso que ensucio.
¿Qué opinas? ¿Crees que los guardias hicieron bien?
“Despertar es volver al infierno”
Siempre que cierro los ojos,
no soy calle, ni mugre, ni miedo.
Soy un cachorro dormido en los brazos del amor,
soy el hijo que alguien no abandonó,
soy parte de un hogar que existe…
pero solo cuando duermo.
Allí, me llaman por un nombre que no es “¡fuera!”
Me abrazan sin asco.
Me alimentan sin miedo.
Allí no hay piedras.
No hay gritos.
No hay patadas que me rompan la esperanza.
Y entonces… despierto.
Vuelve el concreto duro.
La panza vacía que llora en silencio.
La gente que me mira como si doler no fuera suficiente.
Y duele.
Duele más que la herida en mi pata,
más que la fiebre que no baja,
más que el frío que me parte en dos.
Porque cada despertar
es una caída brutal desde un cielo imaginado
hasta el mismo infierno donde siempre estuve.
Aquí no hay tiempo,
ni juegos,
ni compasión.
Solo hay relojes que marcan el abandono
y pasos que se alejan cuando más los necesito.
¿Tú sabes lo que es morir y seguir respirando?
¿Lo que es soñar con un abrazo
y encontrar solo basura?
¿Sabes lo que es mirar a los ojos
y que nadie vea los tuyos?
No, no lo sabes.
Porque tú despiertas en cama.
Yo despierto en ruinas.
Y cada vez que abro los ojos,
despierto al mundo real:
donde no soy más que un estorbo,
una peste,
una cosa.
Por eso cierro los ojos tan seguido.
Porque dormir es lo único que me queda.
Porque soñar es mi único refugio.
Porque despertar…
es volver al infierno.
“El Ladrido que No Oíste”
No lloró con lágrimas,
porque nadie le enseñó a llorar como tú.
Pero sangraba el suelo donde lo abandonaste,
con esa herida invisible que solo sienten
los que amaron sin recibir nada a cambio.
No gritó con palabras,
pero su cuerpo hablaba a gritos:
hambre, frío, miedo, fiebre,
una historia de golpes que no dejaban moretones,
pero sí cicatrices que tú elegiste no ver.
Y tú… seguiste de largo.
Con tus audífonos puestos,
con tu celular en la mano,
con tu conciencia en modo avión.
Le pusiste un filtro a tu vida
y borraste el horror real de tu camino.
Dijiste: “No es mi problema”,
como si eso te hiciera menos responsable.
Como si la indiferencia no fuera complicidad.
Dijiste: “No puedo ayudar a todos”,
pero tampoco ayudaste a uno.
“Es solo un perro”, murmuraste,
como si eso le quitara el alma,
como si su dolor necesitara tu permiso para doler.
Y mientras tanto,
él seguía ahí…
con la esperanza podrida en los ojos,
esperando que lo amara alguien
aunque fuera por error.
¿Y sabes qué?
Ese “solo un perro”
hubiera dado la vida por ti.
Te habría defendido de un ladrón,
te habría lamido las lágrimas sin preguntarte por qué.
Te habría esperado cada día,
aunque te fueras sin despedirte.
Pero tú elegiste el ego.
Elegiste el confort.
Elegiste esa versión cómoda de ser humano,
donde ser cruel ya no duele y ser indiferente es rutina.
¿De qué te sirve rezar,
si pasaste de largo cuando Dios te miró con ojos de perro?
¿De qué te sirve llamarte humano,
si abandonaste la compasión por la conveniencia?
Yo no te escribo para gustarte.
No quiero likes, ni corazones.
Te escribo para que te cale,
para que no duermas tranquilo,
para que recuerdes que un día
un ser vivo murió de tristeza…
porque tú no hiciste nada.
Ese ladrido que no oíste
no se perdió en el viento.
Se quedó flotando,
en tu conciencia,
esperando el día en que te atrevas a sentir.