...de deberse a alguien hasta el punto de morir, llegado el caso, si hiciera falta por ella.
Porque siempre estuvo ahí, cuando todos los demás, sólo tenían en la boca palabras. >>
<< Ese, es el verdadero camino. Dormir cada noche a su lado. Acariciar sus canas. Besarla en la frente. Recordarle lo mucho que la quieres. Por todo lo vivido. Por haber estado a la altura. Por su coherencia. Por su solidez. Por las varices. Por las grietas. Decirle, te amé tanto
Pero ahora te quiero, te respeto, te protejo con mis manos, y si un día me faltas, viviré la mitad el resto de mis días. Todo eso eres.
Un día, con un poco de suerte y si no eres tonto del todo, te darás cuenta de que era más fácil haber sido otra cosa, menos pesada que esta cruz
Cómo es el duelo; un día estás en tu cuarto doblando ropa muy tranquilamente y, de repente, estás en llanto porque no entendés por qué la vida te hizo pasar por eso.