Como cada año por estas fechas me veo en la obligación de recordaros que no salgáis en las horas centrales del día, que bebáis mucha agua y que yo estoy en el 24 amarillo. Fuerte abrazo.
Ya no se puede jugar al fútbol en las playas.
Ya no se puede jugar al fútbol en los parques.
Ya no se puede jugar al fútbol en los recreos del colegio.
Luego las mismas personas que lo prohíben gastan millones en campañas para que los peques se alejen de las pantallas. Ridículo.