–Ah, ya veo... –lo miró con ojos ociosos mientras centraba su mirada en él– por cierto, ¿tú debes de ser un palladium verdad?
no lo sabía, pero dado a que matt estaba hablando con él, 𝘵𝘦𝘯𝘪𝘢 que ser alguien de alto nivel.
sonrió al chico extrañado al ver que tomaba su mano ya que simplemente buscaba chocar los cinco.
–Bueno... ¿y alguien me puede explicar por qué esto parece más un cementerio que una cafetería? –bromeó mientras miraba a ambas direcciones viendo que no había absolutamente nadie–.
nada más oír la voz del chico, sintió una sensación de alivio ya que no contemplo que pudo haber interrumpido una conversación.
–Me alegro de estar en donde debo, entonces –se rió de manera candida– creo que no nos han presentado, por cierto, soy Daniel –le tendió la mano–.
... de que estaba siendo algo hipócrita.
–Buuuenas –dijo con cierto rintintín– ¿es aquí donde se reúne la gente 𝘤𝘰𝘰𝘭? –se sentó delante de ellos sin ni siquiera darles tiempo para responder–.
se acercó a la cafetería ya que era el epicentro de todas las interacciones sociales. vio que apenas estaban dos chicos y, 𝘴𝘰𝘳𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘴𝘰𝘳𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢, uno de ellos era matt.
puso los ojos en blanco ante la situación pero se acercó de todas formas, dándose la impresión...
llevaba el día entero en su habitación con el teléfono, mirando sus post en instagram y viendo como hacía mucho que no subía nada porque no tenía absolutamente nada que poner.
todavía no había conseguido conectar con nadie. bueno, tenía a matr, pero tenía claro que se podía...
... aquí –dijo mientras se levantaba a verse en el espejo del armario–.
iba un tanto casual para estar adentro, pero que podía hacer si le gustaba verse bien a todas horas.
–Bueh –echó su cazadora al hombro mientras la sujetaba con la mano y se ponía bien el pelo bien con la...
... puerta. se sentía un tanto abrumado, ya que su primer día fue un completo desastre, así que para distraerse se puso a ordenar todo lo que matt no le dejó previamente.
nada más oír ese comentario, puso los ojos en blanco. cada vez que decía algo, tenía más ganas de cagarle a palos. suspiró una vez más, esta vez haciendo claro que el otro le escuchase y le acompaño a la cafetería.
una vez que estaba allí, lo más que hizo fue llegar, decir...
... hola, quedarse poco más de cinco minutos e irse sin que matt se diese cuenta.
–Dios, y pensar que voy a tener que compartir habitación con este imbécil –musitaba mientras trataba de abrir su puerta–.
después de hacer fuerza con su hombro durante un minuto, logró abrir la...
... posible, ya que si había algo que no toleraba, era el desorden.
–Dale, vamos a la cafetería, pero rapidito que no quiero pasarme la noche entera ordenando este desastre.
–¿Acaso te da miedo que esto se vuelva homosexual? –le miró casualmente mientras dejó caer una carcajada– ... bueno, como ya veo que no vas a dejarme en paz hasta que conozca a tus amiguitos, dejaré esto para más tarde –suspiró.
trató de dejar todo de la manera más ordenada...
–Retiro lo dicho –dice mientras escucha como no va a dejarle terminar lo que estaba haciendo– espérate un segundo, ¿quieres? Hay tiempo de sobra para conocer a quien sea que me quieras presentar, esto no se va a ordenar solo.
... mientras observaba como se tumbaba en su cama– supongo que aquí es donde dormiré yo, ¿no?
sin darle tiempo al chico de responder, puso todas las maletas en la cama y comenzó a deshacerlas poco a poco, separando todo lo que había en ellas por grupos.
tratando de cargar con todo su equipaje, se adentró a la habitación para ver que, a su sorpresa, era bastante agradable y estaba bastante bien decorada, por no hablar del olor tan agradable que salía de ella.
–¿Has hecho tú esto? Sí es así, me has dejado impresionado –dijo...