Sigo habitando en las bellas imágenes de "Normal People". Si algo me obsesiona y me perturba de esta admirable serie es el siguiente pensamiento: aunque se finja distancia, aunque se pretenda olvidar, esa persona especial sigue y seguirá ocupando todos nuestros pensamientos.
Si supieran lo agotador que puede ser luchar contra tus propios pensamientos todos los días, entenderían que muchas reacciones no nacen de la intención, sino de una batalla interna que nadie más ve. La ansiedad no es una moda; a veces es ella ganándole a uno.