Con el corazón roto, al ver a nuestra selección que no pudo competir nunca hoy.
Se acabó la era Beccacece a quien se lo ha criticado por todo lo que no jugó este equipo en incontables ocasiones pero hoy en general nos quedó grande desde muchos aspectos el partido, desde lo táctico y en el nivel.
Hoy salvo a Nilson Angulo y a John Yeboah que fueron los que más intenteraron, más buscaron y más ganaron pero no fue suficiente.
El primer tiempo fue horrible y el segundo tiempo fue de trámite.
Duele y nos vamos con el corazón roto a casa pero esta generación salvó Enner y Galindez volverá en 4 años y estoy seguro que volverá más fuerte en el 2030, hoy fue un golpe horrible pero volveremos con fuerza. De eso estoy seguro.
Sebastián Beccacece llegó a este partido hablando de "rebeldía" y apelando a la misma épica que le sirvió para derrotar a Alemania, ahora confiado en que el envión anímico bastaría para superar la presión de un anfitrión, sin embargo, el ímpetu no reemplaza a la estrategia.
Cada balón dividido o rebote en tres cuartos de cancha está siendo de ellos. Eso no es solo un tema físico, es un tema de intensidad, de anticipación y de concentración.
Final 1T
De poder ponernos 0-1 con Yeboah, a irnos al descanso 2-0 abajo, el no entender el porque Moisés Caicedo cobra todos los córners, Ecuador luce inconexo, predecible en transición y con serios problemas para fijar marcas en el retroceso, esto le está saliendo CARO.