Boca no puede convencer a 8 propietarios para comprarles los terrenos adyacentes a La Bombonera y los kukitas creen que un jeque árabe va a convencer a cientos de miles de propietarios de una provincia entera para comprarles todos sus inmuebles
La hipocresía en las obras actuales y la falsa doble moral.
Hoy en día es demasiado común juzgar una obra por el pasado de sus personajes. Sus errores, decisiones y acciones se utilizan para reducirlos a una etiqueta, como si todo el peso emocional y narrativo de su historia desapareciera por aquello que hicieron.
Thorfinn es un ejemplo perfecto. Su pasado está marcado por la violencia, el odio y la venganza. Sin embargo, gran parte de su historia consiste precisamente en enfrentarse a las consecuencias de aquello que fue, arrepentirse y tratar de convertirse en alguien diferente.
Con Rudeus ocurre algo similar. Su vida anterior en la Tierra forma parte esencial de su personaje. Se le juzga constantemente por quién fue, pero muchas veces se ignora deliberadamente quién se convierte, las consecuencias que enfrenta, sus errores, sus pérdidas y el esfuerzo constante por cambiar.
Y aquí aparece la verdadera contradicción.
Porque cuando hablamos de otros personajes, parece que la vara de medir cambia.
Eren llevó a cabo un genocidio a escala mundial y terminó provocando la muerte del 80% de la humanidad. Lelouch utilizó métodos extremos y un plan basado en la violencia y el sacrificio para alcanzar una paz global.
Y no, esto no significa que Eren o Lelouch sean malos personajes. Todo lo contrario: ambos están extraordinariamente construidos y sus historias son fascinantes precisamente porque nos obligan a enfrentarnos a decisiones moralmente difíciles.
Pero entonces debemos ser coherentes.
Si vamos a utilizar las acciones de un personaje para desacreditar su escritura, debemos aplicar el mismo criterio a todos. Si podemos analizar el contexto, la evolución, las consecuencias y las circunstancias de Eren o Lelouch, también podemos hacerlo con Rudeus o Thorfinn.
Una cosa es juzgar moralmente las acciones de un personaje y otra completamente distinta es negar el valor de su desarrollo porque no nos gusta quién fue.
No hace falta defender a Rudeus para reconocer su evolución. No hace falta justificar a Thorfinn para comprender su redención. Y tampoco hace falta odiar a Eren o Lelouch para reconocer la brutalidad de las decisiones que tomaron.
La ficción no debería medirse con una vara diferente dependiendo de qué personaje nos guste más.
Porque si condenamos el pasado de unos mientras romantizamos o justificamos las atrocidades de otros, entonces no estamos siendo críticos con las obras.
Estamos siendo selectivos con nuestra moral.
@MaikGreyrat6 Creo que hacen tanto quilombo por que se proyectan en el rudeus gordo, estan buscando funar cosas normales de los animes como pajereadas promedios
@Trumperizar Cual sera el ruteo de neuronas que decidio el NO QUIERO QUE ME CHAMUYEN, YA SE ME TIÑO LAS CEJAS. Solo tenia que poner cara de ojete y listo
@TraductorTeAma El kuka encima de pobre es delicado la carne es carne, hasta ahora se sigue cazando libres en el campo para comer y no se le ve el problema