El único consejo que yo puedo dar, es que no limiten su relación a los encuentros carnales. Hagan más cosas, conozcan del otro hasta que marca de calzones usa. Indaguen mucho.
Los primeros 2 partos que atendí, eran de bebés suuuuper meconiados, el tercero me explotó un cotiledón de la placenta y terminé bañanada de sangre y cuando me pasaron a cesáreas me tocaba pura preeclámptica. La obstetricia nunca fue para mí.