Destruyeron Mcdonals, Apple y Louis Vuitton.
Grandes compañías millonarias.
Pero dejaron intacta el restaurante de sopa de Pollo.
Un negocio familiar.
La guerra es contra millonarios, fin.
Bueno, nada como que te roben el teléfono justo en el momento que tenía que ser y que lo más chistoso vos sepas quien fue y lleves desde entonces viendo como usan tu teléfono en otra puta ciudad jajaja