La romantización de la "salud mental" en redes nos está vendiendo la idea de que sanar es tomar café en tazas lindas y escribir en un diario, cuando en realidad "sanar" es un proceso asqueroso, violento, solitario dónde eres tú peleando con tu mente
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.