La declaración de Alberto Fernández es de una irresponsabilidad institucional difícil de dimensionar.
El señor Fernández fue Presidente de la Nación y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas durante cuatro años y, además, fue el último presidente antes de Javier Milei.
Por lo tanto, cuando afirma alegremente ante los británicos que “Argentina está absolutamente desarmada”, debería advertir que está haciendo una confesión devastadora sobre el estado en que él mismo dejó la Defensa Nacional.
Nadie seriamente puede atribuirle exclusivamente décadas de deterioro de nuestras Fuerzas Armadas. Pero tuvo cuatro años para revertirlo y entregó el gobierno directamente a Milei.
Y ahora tiene el descaro de burlarse de la compra de los F-16 con los que el actual gobierno intenta recuperar capacidades militares perdidas.
Pero lo más grave ni siquiera es su contradicción. Es que un expresidente argentino, en medio de la cuestión Malvinas, considere apropiado dirigirse públicamente a los británicos para tranquilizarlos diciéndoles que nuestro país está desarmado.
Hay que tener una irresponsabilidad y una pequeñez política extraordinarias para utilizar la debilidad defensiva de la propia Nación como argumento contra el Presidente que lo sucedió.
Alberto Fernández podrá tener todas las diferencias que quiera con Milei. Lo que jamás debería perder es la noción de que fue Presidente de la República Argentina.
Algunas investiduras terminan. La responsabilidad que dejan, no.
No sé si esto configura jurídicamente una traición a la Patria. Lo que sí confirma, sin ninguna duda, es que Alberto Fernández es un miserable.
Alberto Fernández le dijo a los ingleses que se queden tranquilos que Argentina está desarmada. No sólo fue el peor presidente de la historia también es el más antiargentino de la historia
Es difícil imaginar una frase más desafortunada de un expresidente argentino:
“Que Inglaterra no se preocupe porque la Argentina está absolutamente desarmada”.
Puede odiar a Milei.
Puede cuestionar los F-16.
Pero cuando la obsesión por pegarle al adversario termina tranquilizando a la potencia que ocupa las Malvinas, algo salió bastante mal.
Se llama Martín Lousteau. Dijo que el gobierno “le pasó su déficit a las familias”.
Pero vive hace 20 años del Estado. Gana millones como diputado, no presenta ningún proyecto y encima vota con los kukas.
El único parásito es él.
Los peronistas solo queremos una patria para todos: que los jubilados vivan bien, que las personas con discapacidad puedan tener toda su medicación y no les falte ninguna terapia, que los maestros sean respetados y que la droga no se lleve a los pibes.
Los peronistas solo queremos una patria para todos: que los jubilados vivan bien, que las personas con discapacidad puedan tener toda su medicación y no les falte ninguna terapia, que los maestros sean respetados y que la droga no se lleve a los pibes.
Este es el juez subrogante q sobreseyó a Clerici la acompañante de Insaurralde en el Bandido. Vergüenza x partida doble:los fiscales no fueron tenidos en cuenta y además dictó un sobreseimiento actuando como subrogante e inmediatamente antes de desprenderse del expte