El amor es el abandono de toda lógica. La renuncia voluntaria al dominio de la razón. O cedemos ante él, o lo combatimos, pero no hay término medio. Sin él, no podemos subsistir durante mucho tiempo en la realidad absoluta sin perder la razón.
No puedes vivir con la expectativa de que el otro cambie. Nadie cambia si no quiere cambiar. No puedes cambiar a los demás, pero sí tu forma de relacionarte con ellos.