Es la primera vez en mi vida desde que miro fútbol con plena conciencia, que no siento un gramo de emoción por el mundial. No sé si fue Riquelme el que me cagó la vida, o como han hecho del fútbol un negocio nefastisimo, nunca tan alejado del sentimiento genuino del hincha.
Empezó su camino a la presidencia de Boca Juniors criticando el juego del equipo que dirigía el Arruabarrena.
Hoy, desesperado y sin proyecto, lo quiere contratar para salvar su gestión.
El verdadero drama de Boca: hay un porcentaje de socios que van a votar a Riquelme sin importar los fracasos. Para ellos, la lealtad a un relato político o la idolatría ciega es superior a los intereses de Boca Juniors.
Y ya saben amigas, mañana arranquen la semana con una conducta intachable y aspecto prolijo así cuando las descuarticen los medios de comunicación las consideran una buena víctima
Ángeles Rawson era una chica de Palermo, clase media, promedio 9. Su cuerpo terminó descartado en la basura cuando volvía del colegio. No la mató la ropa que usaba ni las fotos que subía en redes sociales. La mató la violencia machista, al igual que a Agostina y tantas otras.