Ponle corazón a todo lo que haces y confía en los tiempos de cada proceso. Siéntete tranquilo, porque lo que es para ti, siempre encuentra la forma de llegar a tu vida.
El perdón suena bien pero lo que pesa de verdad son los hechos. No volver a hacer lo mismo o demostrar una cara distinta al permitir el espacio necesario para que la herida cicatrice. Las disculpas sin cambios objetivos son humo