Los tiempos de Dios no solo son perfectos; son justos, sabios y llegan siempre cuando el corazón está listo para agradecer lo que un día pediste con tanta fe.
Se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche pasaron mil noches de llanto.
Debes entender que las personas felices y OCUPADAS no pierden el tiempo haciendo mal a los demás. La maldad es para gente infeliz, frustrada, mediocre y envidiosa.
me di un descanso del amor y lo que más encontré quedándome sola, fue amor. Me volví paciente conmigo porque estoy sanando a mi ritmo. Me volví exigente, ya no hay espacio para cualquiera, al corazón solo entra quien lo cuida y quien se lo gane con acciones.
soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.