Llevar al trabajo el libro al que estás enganchado aunque sepas que no vas a poder leerlo por si acaso, por la pura posibilidad, por si sucede una hecatombe.
Ayer leí que en italiano hay dos formas distintas para el verbo "olvidar": dimeticare (sacar de la mente) y scordare (sacar del corazón). Así de bonito es el lenguaje.