yo no he dejado de pensar ni un solo minuto en que este hombre en verdad es real, que mis ojitos lo vieron, que pisamos el mismo estadio, que estuvimos al mismo tiempo en el mismo lugar.
Tengo una gatita de cinco meses, que es muy chistosa. Nunca había sido muy vocal, y al principio casi ni maullaba, pero ahora descubrió que tiene voz y que puede “hablarme” para pedir comida, mimos o que le abra puertas. Desde entonces se volvió TAN parlanchina.