@moisespujante@ipeutrera@sanchezcastejon Argumentos? yo no creo, estudio. Los ignorantes son los que unicamente creen en dios y qué se yo.,...... en pitufos y benderitas.
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla; se nuestro amparo contra la adversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú, Príncipe en la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a satanás y a los demás espíritus malignos que
La gran mentira de la democracia es que el voto de quien entiende cómo se genera la riqueza vale exactamente lo mismo que el de quien cree que el dinero público cae del cielo.
Y como la ignorancia económica es mucho más abundante que el conocimiento, el populismo tiene una ventaja formidable: basta con prometer lo que otros tendrán que pagar.
El discurso socialista es electoralmente seductor: te prometen derechos sin obligaciones, bienestar sin esfuerzo y servicios «gratuitos» financiados a costa de quienes trabajan, emprenden, invierten y arriesgan su patrimonio.
Mientras unos explican que la prosperidad exige esfuerzo, ahorro, inversión y sacrificio, otros prometen repartir una riqueza que ni siquiera saben cómo se crea.
Y ahí reside la perversión: es mucho más fácil ganar votos prometiendo repartir la riqueza ajena que defendiendo las condiciones necesarias para producirla.
En España, desruir incentivos para crear riqueza da votos hoy. Que mañana haya menos riqueza que repartir será problema de otro.