este tipo a mí me juzgó horrible una vez por lo de mostrarme en redes y ahora veo que le tiene ganas a todo mundo en Mérida mientras tiene un noviazgo que presume discretamente en Instagram
@thealex2412 El problema es que el sistema premia y mercantiliza tanto esa deseabilidad que salir de ahí se siente como ir contracorriente. Por eso es vital construir redes afectivas reales.
Esa diferencia refleja cómo funcionan hoy las relaciones: lo superficial sobra porque no exige compromiso, mientras que la conexión real escasea porque requiere tiempo, presencia e interés genuino. No es que no haya nadie dispuesto a hablar, sino que encontrar calidad siempre requiere un filtro más exigente que encontrar cantidad.