¿Dónde estabas cuándo yo echaba los cimientos de la tierra, mientras me alzaban los nacientes astros y prorrumpian en voces de júbilo todos los hijos de Dios?
Es que pensad que García Márquez un día escribió: "La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener". Y seguramente se quedó tan tranquilo y a mi puede que me vaya a dar algo.