Perro y gato ayudan a una abuela a cargar leña, cada uno a su manera.
Una abuela avanzaba lentamente, como cada día, llevando su carga de leña.
Detrás de ella venían sus dos compañeros. Un perro, decidido, arrastraba un tronco casi tan grande como él. A su lado, un gato caminaba con una pequeña ramita en la boca, apenas visible.
Quienes observaban no tardaban en notar primero al perro y elogiar su esfuerzo. Pero al fijarse en el gato, veían algo igual de valioso: iba concentrado, serio, como si también estuviera dando lo mejor de sí.
El perro seguía adelante, agotado pero contento.
La abuela sonreía en silencio. Y el gato, sin soltar su ramita, parecía decir con su actitud que estaba haciendo lo que podía.
Porque al final, no importa cuánto cargues, sino la intención con la que ayudas. Cuando el deseo es el mismo, cada esfuerzo cuenta.
A la derecha tenemos una idea de como reaccionaron la mayoría de los edificios que colapsaron en Catia La Mar, Maiquetía y La Guaira (Vargas). Estructuras con bases en terrenos aluviales que se licuaron y colapsaron de inmediato.
A la izquierda tenemos como deberían ser esas estructuras, similares a los construcciones en Japón, que entre otras cosas, tienen pilotes por punta o apoyados en la roca madre, disipadores de energía o amortiguadores, y aisladores sísmicos de base. 👇
Está demostrado empíricamente que la naturaleza tiene la capacidad de destruir todo lo que el hombre construye. Pero es factible hacerle frente desarrollando sistemas que resistan esa destrucción; así lo demuestra el nivel de construcción en Chile, el país más sísmico del mundo.
Entrevistan a Oscar Lopez Sanchez, reconocido ingeniero y científico en área de construcción, responde a quienes crítican la construcción de edificios de la Misión Vivienda y el uso de poliestireno.
Él asegura que es un elemento necesario para disminuir peso sobre las columnas 👇