The spotlight is on El Salvador. 🇸🇻
Tomorrow, the country welcomes the world for #WTD26 - bringing tourism stories to the global stage.
A fitting setting for a conversation about where tourism goes next.
Tomorrow, World Tourism Day begins. 🌎
Deutschland, thank you for welcoming us back Into the Millennium 🩵 You were the first country to embrace us, so coming back and celebrating with you felt extra special. Last night was such an amazing homecoming.
We had the best time reliving 1999 with you. We wouldn’t have wanted it any other way. See you again tonight! 🇩🇪
Por un reto viral, alumnos y alumnas de la secundaria 2 de Saltillo acusaron a 22 docentes de abuso.
Ven porqué no podemos creer en la palabra de nadie y menos en México?
Somos un país con un chingo de gente estúpida, un chingo de gente malintencionada y un chingo de criminales
Soy profesor universitario y considero importante compartir lo que me está tocando ver desde que arrancó el curso, porque es un verdadero desastre.
Esta generación de estudiantes lleva IA, YouTube, Google y toda la información del planeta en el móvil y siguen sin saber nada.
No saben dónde está Roma ni tampoco Huelva, no saben quién es Pérez Revere pero todos conocen a Lola Lolita, no tienen ni idea de historia pero sí de “stories”, no entienden el valor del dinero ni saben cómo funciona la inflación.
Antes, para ser ignorante bastaba con no abrir los libros. Ahora, asisten activamente a clases para no enterarse de nada.
Y encima son de cristal. Cualquier roce es un trauma, cualquier crítica es violencia, cualquier tarea es un atentado y cualquier suspenso es un «ataque» a su salud mental. Y si llueve no vienen a clases, no sea que se derritan.
Han convertido los retos normales de la vida en un espectáculo de victimismo. En lugar aprender a gestionar los problemas que van saliendo en sus vidas, han aprendido a pedir soluciones a los demás y a deprimirse si algo no sale bien.
Tantos años de progresismo abyecto ha resultado en esto, y después de años viviendo entre algodón, sin golpes y sin aprender a levantarse, han creado una generación de ofendiditos con mentes vacías que todavía intentan averiguar qué son.
Eso sí, opinan sobre cualquier tema con una convicción, una superioridad moral y una pasión que asusta, pero con argumentos huecos y no sustentados que son el producto del lavado de cerebro que han recibido de la narrativa woke que han venido escuchando los últimos años.
Si no fuese por ese puñado de estudiantes (con futuro) cuyos padres se preocuparon en formarlos con valores y principios, sería esta, una generación prácticamente perdida.