El presente es la mejor inspiración para pintar el lienzo de la vida, a pesar de que hoy solo tengamos momentos grises. Poco a poco se pueden transformar en colores hermosos y vibrantes.
El ser humano es egoísta por naturaleza y preferimos excusarlo llamándolo amor propio. Claro que no está mal, es perfecto ser así en las situaciones y con las personas correctas.