la cara más dura del amor es la indiferencia, y tratar de ser indiferentes con alguien que queremos o quisimos es insostenible en el tiempo. no importa quien tenga razón, nada es tan grave como para no perdonarse, y nunca es tarde para arreglar las cosas
Sigo sin entender porqué me aferro a alguien que me está dejando claro que no me quiere, no me necesita, no siente nada por mi y yo sigo ahí, insistiendo que me quiera un poquito aunque sea.
yo despues de asimilar que no volveremos a hablar todos los días y no sabré nada sobre su vida y sus rutinas, se convertirá en un extraño y debo sobrellevar la situación