No puedes herir a alguien que ha leído a Tolstói, Dostoievski, Kafka, Nietzsche, Kierkegaard y Camus por diversión. Su serotonina abandonó el chat hace años.
Nada es más genuino que el poder que desata el amor real porque te implosiona adentro. Te obliga a romper estructuras que sin sentir algo movilizante nunca hubieras identificado. Como Dostoevsky cuando escribe:corrí hacia el amor porque necesitaba que destruyera a quien solía ser