Y entonces entendí lo importante que son las muestras de cariño que nacen del corazón sin necesidad de pedirlas, porque cuando se piden pierden toda su magia.
Soy una persona muy observadora, así que si, si escuché, si lo ví, si me di cuenta, si capte, si lo noté, si lo presentí, si supe lo que pasaba, si lo ví venir.. solo decidí quedarme en silencio.
Nunca juzgaré a una persona que se rompe y comienza a llorar por algo pequeño, porque sé muy bien que no está llorando solo por eso, sino por todo lo que ha estado aguantando hasta ese momento.