Yo nací para el amor romántico, las comidas familiares en domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, todo eso.
“¡Para que mis padres regresen!”.
Seguro a ustedes se les hizo un nudo en la garganta, como a mí, cuando vieron la imagen de un niño en nuestro evento en Carora con su cartel amarillo en las manos.
¿Saben qué pasó esa noche? Su mamá lo reconoció y me escribió desde Chile para contarme su historia.
Éste es el testimonio de #LosCarrasco de Carora; la historia de tantas familias venezolanas…