Imaginate componer una obra semejante cómo para unir toda una multitud en un solo llanto y un rato después hacer temblar la tierra con el pogo más grande del mundo.
Claro que se nos iba a ir un viernes este viejo rockero empedernido. Hoy hay fiesta ricotera en el cielo, en la tierra y en el infierno.
Salud, míster.