hoy te despertaste y de repente…
de repente no te levantaste transpirado
de repente no te pico un mosquito
de repente sos más bondadoso
de repente salis a la calle y la gente es civilizada
de repente sos más feliz
de repente… volvio el frío
La felicidad es subestimada. La pintan como éxtasis, pero casi siempre es calma. Es la ausencia de problemas urgentes. Es un domingo por la tarde sin nada que resolver.