La Ciudad de Buenos Aires siempre ha estado, está y estará del lado de la libertad.
El 3 de enero de 2026 quedará marcado como un día histórico para cada venezolano y para millones de personas en todo el mundo. No solo por un hecho político, sino por algo mucho más profundo: la posibilidad de vivir sin miedo.
Durante años, la dictadura de Nicolás Maduro le arrebató a Venezuela lo más básico y esencial para el ser humano: su libertad. De elegir, de expresarse, de trabajar y de proyectar una vida sin el control opresivo del régimen.
Nuestra Ciudad fue testigo de esa tragedia y abrió sus puertas a miles de venezolanos que llegaron huyendo del hambre y la persecución política.
Frente a regímenes que persiguen al que piensa distinto, anulan derechos y utilizan el terror como método de sometimiento, no hay neutralidad posible. Cuando la vida y la libertad de las personas están en juego, cualquier indiferencia es complicidad. En momentos como este, solo hay un lado correcto de la historia.
Y Buenos Aires, con su compromiso inquebrantable, siempre estuvo, está y estará de ese lado: el de la libertad, la justicia y la dignidad humana. Su historia, su presente y su futuro están marcados por la defensa de estos valores fundamentales.
El oficialismo de Alfredo Cornejo, una suerte de confluencia radical, macrista y libertaria, logró hoy aprobar la Declaración de Impacto Ambiental en la Explotación Minera de Cobre Mendocino. Eso significa, ni más ni menos, la vía libre a las empresas extractivistas para sus negociados millonarios a costa de una inminente contaminación y uso abusivo de las reservas de agua.
Si de algo sabe el pueblo de La Pampa es de sufrir consecuencias ambientales por causa de intervenciones mendocinas: no sólo padecimos y padecemos la falta de agua sino también el desastre ecológico, las pérdidas económicas y la desidia de quienes debieron cumplir con lo ordenado por la Justicia, y no lo hacen.
Hasta ahí no hay novedad. Sin embargo, lo que no deja de sorprendernos, es que tal actitud de irresponsabilidad de toda índole sea dada para con sus mismos coterráneos, hipotecando su futuro con un daño ecológico, contaminación de sus reservas de agua en claro perjuicio para sus pobladores aledaños y abajeños.
A priori podríamos creer que entonces quien no preserva sus recursos, menos hará algo por devolver los que nos corresponden.
Sin embargo desde La Pampa reafirmamos cada día la lucha por la recuperación de nuestros ríos. Y ahora más que nunca debemos mantener nuestros reclamos en todas las instancias. Los queremos de vuelta corriendo por nuestra provincia, y limpios.
Entregamos 20 viviendas del Plan Casa Propia en Macachín. Esta obra fue, como tantas otras, abandonada por el gobierno nacional de Milei.
La decisión del Gobernador @ZiliottoSergio y el acompañamiento del bloque del Frejupa en la Legislatura de La Pampa, permitieron su concreción y que hoy hayamos podido participar de tan emotivo momento.